Ir a Edificación plurifamiliar de Grado
Nos encontramos con esta edificación plurifamiliar de planta baja y piso noble con un cuerpo torreado en la parte posterior.
Su aspecto actual es fruto de diversas modificaciones sufridas a lo largo de los años. A primera vista podríamos creer que nos encontramos ante un edificio del siglo XIX, ya que en su fachada aparecen los típicos miradores decimonónicos (aquí construidos en hierro); sin embargo, si la observamos atentamente, nos damos cuenta de que podríamos estar ante una edificación anterior. Los vanos llevan un recrecimiento de los ángulos a modo de sencillas orejas que nos recuerdan construcciones de época barroca; este aspecto constructivo no es suficiente para fijar su cronología, ya que podría deberse a un revivalismo de los que con frecuencia se utilizaron en el siglo XIX. No obstante, otros elementos siguen llamándonos la atención y haciéndonos dudar si la cronología real no será anterior; por un lado, tenemos el cuerpo torreado que, si fuese original de la fábrica del edificio, nos podría llevar, incluso, hasta el siglo XVI; por otro, están una serie de vanos bordeados de buen sillar de piedra caliza rosada que aparecieron en la planta baja y que estaban enmascarados bajo el enlucido; éstos se sacaron a la luz en la última restauración y, aunque debido a su sencillez es difícil concretar su cronología, sí demuestran ser de construcción anterior.
No encontramos documentos que verifiquen las hipótesis planteadas y a través de la información oral sólo llegamos a saber que la edificación, en otro tiempo, cumplió la función de casa de postas. Empero, en el Archivo Municipal encontramos un expediente de 1945, en que se solicita autorización para realizar una reforma en esta casa, acompañando planos de Antonio Álvarez Hevia. A través de él sabemos que la casa era unifamiliar y que en dicha fecha se dividió en tres residencias:
«La casa objeto de este proyecto, anteriormente, constaba de una sola vivienda. Durante el Movimiento Nacional, fue cañoneada produciéndose en ella los correspondientes desperfectos.
Por el presente estudio, se pretende habilitarla nuevamente, aprovechando los muros, tabiques, pavimentos, etc., ya existentes que puedan ser útiles al nuevo trazado.
La entrada actual, por la calle Gral. Franco, será sustituida por otra en la calle E. Sierra, ampliándose así, los comercios existentes en la planta baja.
Mediante la nueva distribución, queda el piso con tres viviendas. Estas constarán de las siguientes piezas: comedor, tres dormitorios, cocina y baño. La vivienda que no da a fachada, dispondrá de un dormitorio más.
En la fachada serán abiertos nuevos huecos; los miradores actuales se sustituirán por otros de fábrica de ladrillo; (éstos no llegaron a cambiarse; el arquitecto municipal, señor Corugedo, cuando aprueba la solicitud, hace la advertencia expresa de que los miradores solicitados exceden de la anchura permitida y que "los salientes no deben de ser más de los actuales"; quizás por esta razón no los reformaron y mantuvieron los antiguos) se picará toda ella para darle nuevo lucido y revoco; la pared que forma la galería se reforzará con un muro de ladrillo...».
FUENTE: Ayuntamiento de Grado.